Los niños y la vista

Aunque el niño no tenga ningún problema visual, hemos de preocuparnos por el buen cuidado de sus ojos para que esto siga así. Cuidar la vista de los niños es importante, y lo podemos hacer siguiendo unas sencillas prácticas.

Hay que procurar evitar que los niños pasen mucho tiempo frente al televisor u otras pantallas. Cuando estén viendo la tele o jugando a los videojuegos, es bueno hacer descansos para que los niños fijen la vista en otros sitios, en puntos más alejados. De este modo evitamos el estrés visual, también cuando aprenden a leer, por ejemplo.

Además, aprovechamos para recordar que estar todo el día pegado a las pantallas no es bueno para otros muchos aspectos, así que hay que alternar actividades diferentes. Lo agradecerán la mente y la vista de los niños.

Para el sol es bueno que protejan sus ojos con unas gafas, especialmente si salimos de paseo, excursión o vamos a la playa. Pero no cualquier modelo, porque las lentes que no están homologadas podrían dañar los ojos más que protegerlos.

No es necesario que sean gafas de marca, pero sí que nos den la garantía de que los cristales y la protección que ofrecen son los adecuados para no dañar los ojos. El índice de protección 3 (fuerte) es el recomendado para niños, ya que absorbe gran parte de luz con sus lentes oscuras. Las monturas de plástico, más cómodas y económicas.

Recordemos, las gafas de sol para niños previenen enfermedades oculares. Y es que hasta que llegan a la adolescencia el ojo no ha acabado de desarrollarse por completo y el cristalino de un niño no protege la retina de los daños de la luz ultravioleta. Esta, a la larga puede causar problemas como cataratas, degeneración macular... Es importante prevenir.

Un hábito perjudicial que deben evitar es el de tocarse o restregarse los ojos con las manos sucias, por lo que habremos de enseñar a los niños a evitar ese gesto y a lavarse las manos con frecuencia y siguiendo la técnica adecuada.

También podemos "enseñar a mirar" a nuestros hijos, jugando a ver de lejos, otear en el horizonte, mirar a media distancia y de cerca, para que el ojo esté habituado a todas las distancias. Se trata de los ejercicios de acomodación de la vista que nos servirán para hacer que el ojo pueda ajustar la vista a cualquier tipo de distancia.

Otros ejercicios para fortalecer los ojos que podemos realizar a modo de juego con nuestros hijos son girarlos sin mover la cabeza, guiñarlos alternativamente, taparse un ojo y luego el otro para ver si ven igual de bien algún objeto...

Por supuesto hemos de cuidar de que en casa haya la luz necesaria (para dibujar, ver la tele o simplemente comer) y no tengamos que forzar la vista ni la luz provenga de un solo punto muy focalizado. Esto es especialmente importante cuando los niños aprenden a leer, ven cuentos, dibujan...

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